El dolor es la liberación de una mente atada a la realidad. Sólo a través del dolor podemos encontrar el camino a la nada, al punto cero. A olvidar todo lo que nos ata. Y volver a empezar.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Avalon

Si me despierto y aún es de noche, veo por la ventana un cielo opaco. Mi ventana da al Este y aún así no he dejado nunca que el Sol venga a darme los buenos días. Salgo de casa demasiado temprano.
Luego, mientras me siento solo en un autobús camino al matadero de pensamientos, fábrica de herramientas, miro por la ventana a las montañas. Picos agrestes y afilados que parecen desafiar a quien caiga del cielo: "venga, a ver si te cortamos". Son colmillos de la Madre Tierra que uno no ve en todas partes. Y menos así, al alcance casi de la mano.
Llega la mañana, y con ella se ven blancas las primeras nubes. En uno de los picos, veo brumas que se desgarran contra él. Se enganchan, y el viendo las lleva, ya desgajadas, más allá. Como restos de una prenda usada hasta la saciedad. Como los bajos del abrigo de un vagabundo. Se desgaja en el aire y se divide en millones de partículas.
No puedo evitar pensar en Avalon. ¿Eso imaginó el rey Arturo? ¿Eso quería ver entre las brumas de su lago?
Lo que yo querría ver tras las brumas no es Avalon. No es la morada de los Dioses. Lo que me gustaría ver entre la niebla de las montañas es una pequeña cabaña. Un cuadrado hecho con troncos, un dejado recio, leña junto a la puerta y un animal recién cazado frente a ella. Comida para por la tarde.
Tras las brumas, quiero ver mi hogar.

2 comentarios:

  1. Una cabaña... Mira, no es mala idea, se tiene que estar de puta madre ahí aislado en una, con la chimenea encendida en un día de frío =)

    Estás perdido!!! A ver si apareces =)

    Un beso, cuídate^^

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